Herramientas de Coaching: utiliza preguntas poderosas
Dependiendo de las preguntas que te haces, encuentras unas respuestas u otras. Twittea esta Cita. Todas las preguntas conllevan supuestos; ideas que deben ser aceptadas para que la pregunta tenga sentido. Las preguntas dirigen la atención hacia ciertas áreas y la alejan de otras. Por ejemplo, “¿Cuál es la gravedad de la situación?” contiene el supuesto de que la situación es grave. “¿Cuál es su mejor opción para resolver esta situación?” contiene el supuesto de que tienes más de una elección y de que la situación tiene una solución. Es muy importante prestar atención al tipo de preguntas que nos hacemos a menudo para encontrar los supuestos que hacemos de forma inconsciente. Debemos recordar que las preguntas evocan estados emocionales. Twittea esta Cita. Las preguntas que comienzan con “Por qué” suelen ser menos poderosas. Tienden a enfocarse en el pasado y no ayudan a pasar a la acción. Ejemplos: En vez de preguntarte “¿Por qué tengo tanta mala suerte?” es más proactivo preguntarse “¿Cómo puedo evitar esta situación en el futuro?”. En vez de preguntarte “¿Por qué me pasa siempre lo mismo? es más proactivo preguntarse “¿Qué puedo aprender de esta experiencia?”. Una pregunta que empieza por “Por qué” puede ser poderosa si se enfoca en identificar los valores. Por ejemplo, “¿Por qué hice esto?”. En otras palabras, “¿Qué fue importante aquí para que hiciera esto”?. Las preguntas que empiezan con “Qué” y “Cómo” son más poderosas. Es más probable que se enfoquen en el presente, en una situación concreta y que lleven a la acción. Una excepción es “¿Qué debería hacer?”. Es mejor cambiar esta pregunta a: “¿Qué es lo que quiero hacer?”. Ejemplos: Preguntas débiles: ¿De quién es la culpa? ¿Por qué hicieron esto? ¿Por qué no puedo hacer esto? ¿Por qué me sucedió a mi? Preguntas poderosas: ¿Cuál es la solución? ¿Qué les hizo actuar así? ¿Qué necesito para lograrlo? ¿Qué me aporta esta experiencia? En resumen, las preguntas poderosas: Están orientadas hacia el futuro. Conducen a la acción. Están orientadas hacia la meta y no hacia el problema. Preguntan “Qué” en lugar de “Por qué”. Contienen supuestos positivos y útiles acerca de la situación. EJEMPLOS de PREGUNTAS PODEROSAS: ¿Qué no estoy dispuesto a cambiar? ¿Qué haré de diferente manera la próxima vez? ¿A qué me estoy resistiendo? ¿Qué haría si no pudiera fracasar? ¿Cuáles son mis expectativas aquí? ¿Cuáles son mis habilidades y talentos? ¿Qué hábitos me están deteniendo? ¿Qué me impide actuar? ¿Hasta qué punto estoy comprometido con mi objetivo? ¿Cuáles son mis recursos en esta situación? ¿Qué es lo que más me motiva? ¿En qué pierdo la noción del tiempo? ¿Qué otras opciones tengo? ¿Qué es lo mejor que podría suceder? ¿A qué me he comprometido? ¿Cómo y cuándo sabré que he alcanzado mi meta? ¿Qué me impide conseguirlo? ¿Qué más voy a hacer? ¿Quién puede ayudarte? ¿En quién me estoy convirtiendo? ¿En qué áreas de mi vida no me siento satisfecho aún? Etc… Y tú, ¿te haces preguntas poderosas? Me encantaría que las compartieras aquí en los comentarios. Si quieres formar parte de la TRIBU DE LA SUPERACCIÓN, la Comunidad de personas libres, realizadas y felices, inscríbete en el formulario que encuentras debajo de los comentarios. Recibirás de regalo el 1er capítulo de SuperAcción, y tendrás acceso a trucos, estrategias y técnicas de Coaching de Alto Impacto para conseguir todo lo que te propongas. ¡Todo es posible con la SuperAcción para el éxito! Usa los botones abajo para compartir con tus amigos en las redes sociales!

